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Las rebajas no incentivan el tráfico peatonal

Hombre pasando delante de un cartel de rebajas

Los datos de tráfico peatonal de las ciudades comerciales españolas con más de 100.000 habitantes han dado muestra de una tendencia a la baja en esta primera quincena de julio, respecto al mismo periodo del año anterior.

Según el ‘Informe Tráfico Peatonal Rebajas Verano 2018-2019’ elaborado por TC Group Solutions, las calles comerciales españolas han reducido su tráfico peatonal un 1,76% durante la primera quincena de rebajas.

De las 23 ciudades analizadas, solo nueve han mejorado sus resultados, mientras que 14 han visto disminuir el número de transeúntes por delante de sus comercios. Granada (3,37%), Alicante (2,93%) y Valencia (2,75%) encabezan el ranking de ciudades con mayor aumento de tráfico peatonal esta primera quincena de julio.

En el lado opuesto de la clasificación, el descenso más pronunciado ha correspondido a Santa Cruz de Tenerife (-10,75%), seguida de Salamanca (-7,08%) y Córdoba (-6,98%).

Por su parte, las ciudades que han mantenido su tráfico peatonal más estable respecto al año anterior han sido San Sebastián (0,53%), Sevilla (0,28%) y A Coruña (-0,19%).

En cuanto a Madrid y Barcelona, han tenido un comportamiento dispar: mientras la capital ha elevado el tráfico peatonal de sus calles comerciales un 1,65%, la Ciudad Condal lo ha disminuido un 2,13%.

Para TC Group Solutions, el crecimiento del comercio online «obliga a los retailers a explorar lo que ocurre en sus puntos de venta físicos para conocer el comportamiento de sus clientes y encontrar formas efectivas de aumentar la rentabilidad, la eficiencia comercial y el servicio al cliente, a la vez que identificar nuevas oportunidades de negocio».

Alerta al comercio online: llega la nueva norma de pagos

https://cincodias.elpais.com/cincodias/ – 17-jun-2019

A partir del próximo 14 de septiembre regirá en España la norma que, en noviembre de 2018, traspuso la directiva de la Unión Europea contra el fraude y el uso de información sensible en los pagos digitales. A dos meses de su entrada en vigor, la ley aún es poco conocida entre uno de sus actores principales: el comercio.

Básicamente, el texto obliga a las entidades bancarias a realizar el llamado open banking, es decir, a ofrecer medios técnicos (software) a terceros para que puedan acceder a los datos de pago de sus clientes. Para ello, establece un sistema de seguridad con el fin de controlar quién y cuándo accede a dicha información llamado Autentificación Reforzada de Cliente (ARC) o SCA, por sus siglas en inglés.

De cara a los comercios, la realidad de este sistema de autentificación es la siguiente: a la hora de abonar una compra superior a un importe de 30 euros habrá que pedir al cliente dos elementos que lo identifiquen de entre tres posibles: algo que posee físicamente, como el documento nacional de identidad (DNI), pasaporte o la tarjeta bancaria; algo que solo sabe el comprador, como el pin o una contraseña; o algo que existe para identificarle, como la huella digital o un rasgo biométrico, por ejemplo, los rasgos faciales.

Los bancos deben disponer de las llamadas API (protocolo informático o especificación formal sobre cómo el módulo de un software se comunica con otro) que servirán de enlace entre el cliente y el comercio sin necesidad de utilizar objetos físicos, como las tarjetas.

En realidad, esta doble autentificación ya se utiliza en las compras sin efectivo en los comercios físicos. Pedro Campo, presidente de la Confederación Española de Comercio (CEC) y vicepresidente de Cepyme, lo explica así: “En el terreno físico, la entrada en vigor de la ARC apenas va a tener incidencia, pues habitualmente ya se piden dos medidas de identificación al consumidor (la tarjeta de crédito y el pin); en el caso de las tarjetas contactless, para ganar agilidad en los pagos, se pedirá esta doble autentificación tan solo cada cinco pagos y, por tanto, creemos que la ralentización de las operaciones y la incidencia en el comercio físico va a ser mínima”.

Las tiendas físicas ya piden al cliente la tarjeta de débito o crédito y un pin para los pagos sin efectivo, por lo que no se verá tan afectado

Y más vale que así sea, porque a dos meses escasos de la entrada en vigor de la norma de doble autentificación, varios propietarios de comercios a pie de calle consultados se han encogido de hombros ante la pregunta de si conocen la nueva normativa que llegará en septiembre.

El presidente de la CEC lo corrobora con datos y afirma que no es un problema que afecte solo a nuestro país: “Según un reciente estudio de Mastercard, solo el 14% de las compañías de comercio minorista en Europa ha implantado ya la autentificación de cliente reforzada y este porcentaje creemos que podría trasladarse también a España”.

A quien afectará realmente la legislación será a “las pymes de comercio que cuenten también con tiendas de venta online. Estas sí tendrán que adaptarse, ya que deberán recoger de los consumidores más datos de calidad para compartir con los bancos emisores y con el reto de no dañar por el camino la experiencia de compra de sus clientes”, señala Pedro Campo. “En este sentido, el principal consejo es que no dejen para última hora la adaptación de sus métodos de pago y que se asesoren en la medida de lo posible a través de un partner tecnológico”, añade.

El impacto en los negocios online puede ser enorme. La primera consecuencia será que, desde el mismo 15 de septiembre, podrán empezar a darse transacciones comerciales fallidas. Hay que recordar que los clientes del comercio electrónico no dudan en cambiar de página y pueden abandonar la que están viendo, abortando posibles adquisiciones si se presentan dificultades a la hora de pagar, e irse a otra de la competencia.

El consejo del presidente de la CEC de contar con la ayuda de un experto es la clave, puesto que el negocio que vaya por su cuenta tendrá que conseguir una licencia de proveedor de pagos, lo que tiene un coste elevado y, con seguridad, ocasionará problemas de adaptación.

LAS CIFRAS

14% es el porcentaje de comercios minoristas en Europa que ha implantado ya la autentificación reforzada del cliente.

57.000 millones de euros es lo que puede perder la economía europea el primer año de vigencia de la norma, prevé Stripe.

20,3 millones de españoles compran online, según el Estudio anual de ecommerce 2019 de IAB Spain.

Proveedor de pagos

La compañía de infraestructuras de pagos Stripe ha hecho público un estudio elaborado por 451 Research según el cual la ARC “tendrá un impacto desproporcionado en las pequeñas empresas”, que no están concienciadas de cómo este sistema “transformará la forma en que los consumidores europeos comprarán online”.

El director general de la plataforma de pagos, Borja Santos, declara que la norma “es una buena noticia a largo plazo porque se van a constituir negocios más sostenibles”, pero a corto supone más obligaciones a las empresas que venden bienes y servicios por internet “porque implicará más pasos adicionales a la hora de enfrentarse a los pagos”.

Borja Santos destaca el hecho de que será la entidad bancaria emisora “la que decida si el cargo tiene que pasar o no por la doble autentificación”. A partir de ahora, “será como un juicio rápido”. Al igual que Pedro Campo, recomienda a los comercios con página de venta online, los más afectados por la normativa que habrá que cumplir desde mediados de septiembre, no hacer los cambios solos.

Cita, para ilustrar las dificultades, el caso de las exenciones para la ARC establecidas en la ley, como la aplicada a las compras inferiores a 30 euros o si se realizan menos de cinco pagos en 24 horas, y asegura que puede ocurrir que un negocio “pase todos los pagos por la ARC, lo cual es un grave error porque la tasa de conversión va a disminuir mucho”.

También considera un error que sea el propio comerciante quien decida la exención que aplica hacia el banco emisor y que gestione de forma interna este asunto para ahorrarse complicaciones. “Eso solo es factible que lo hagan los grandes como Amazon, no es bueno que una pequeña empresa haga híbridos, o sea, decidir qué pagos están exentos de la ARC y cuáles no”. El director general de Stripe señala que al menos el 50% de los comerciantes encuestados por 451 Research declararon que tenían pensado llevar a cabo ellos mismos las exenciones.

“Aconsejo trabajar con una empresa tecnológica y que los comercios se beneficien del machine learning (análisis de datos automatizado)”, agrega. Como mensaje a las pequeñas y medianas empresas, avisa que Stripe trabaja con todo tipo de compañías, sin importar el tamaño. “Es habitual que al pensar en una empresa como la que dirijo se asocie solo con grandes compañías y no es así. Trabajamos con grandes, medianas y pequeñas”, concluye Borja Santos.

Pagos móviles

Derechos de los consumidores

Los comercios han de tener en cuenta que la nueva normativa de servicios de pago también contempla derechos a los consumidores. A partir de su entrada en vigor, estará prohibido realizar cargos adicionales en los pagos con tarjetas de débito o de crédito.

A los compradores les beneficiará también ante las entidades bancarias, dado que rebaja su responsabilidad económica por el uso fraudulento o no autorizado de su tarjeta, de los 150 euros actuales a los 50. Asimismo, se fija que las reclamaciones a la entidad bancaria por pagos se resuelvan en el plazo de 15 días.

Otra recomendación a los comercios pequeños que venden por internet es que no esperen a mediados de septiembre para implementar el nuevo método con la excusa de que está el verano de por medio. Aunque los datos son un tanto preocupantes. En junio pasado, tres de cada cinco comercios de menos de 100 empleados no conocían la regulación que se avecina y el 44% de los encuestados contestó que esperará a que la norma entre en vigor para tomar medidas y adaptarse al sistema de doble autentificación, según el estudio publicado por Stripe.

DISRUPCIÓN EN LAS VENTAS POR INTERNET

Acontecimiento disruptivo. En palabras de Jordan McKee, analista de 451 Research, “el SCA o ARC es el acontecimiento más disruptivo que afectará al comercio electrónico”.

Preocupados por vender. El presidente de la Confederación Española de Comercio (CEC), Pedro Campo, argumenta “que el comerciante se preocupa principalmente de vender y por ofrecer una buena experiencia de compra y estos cambios tecnológicos cuestan más a las pymes”.

Enorme bolsa de fraude. Se estima que el fraude por transacciones comerciales digitales provoca unas pérdidas de 17.000 millones de euros. 
Compradores por internet. En España, siete de cada diez internautas compran por internet, con una frecuencia de tres veces al mes y un gasto medio de 64 euros, según el Estudio anual de ecommerce 2019 de IAB Spain.

Servicios al cliente. De acuerdo con el estudio de IAB Spain, el 46% de los compradores valora del comercio electrónico los servicios que ofrecen al cliente.

Proveedor de servicios de Bankia. Una de las entidades bancarias que ha dado a conocer ya un PSP o proveedor de servicios de pago es Bankia, que ha desarrollado Waiap, en colaboración con Sipay. Es una plataforma de pagos “dirigida a comercios digitales de cualquier tamaño, que les va a permitir ofrecer a sus clientes todos los medios de pago disponibles”, comentan desde el banco.

Nubarrones en el sector de la moda

https://elpais.com/economia/2019/06/22/actualidad/1561218022_129293.html?id_externo_rsoc=TW_CC

Rebajas en comercios del centro de Sevilla.
Rebajas en comercios del centro de Sevilla. PACO PUENTES

La industria textil, que a trancas y barrancas ha ido recuperando aliento tras la crisis, afronta nubarrones. La competencia feroz, los nuevos hábitos de los consumidores, la meteorología, el medio ambiente o el comercio electrónico forman un cóctel que pone a prueba las costuras del sector y que “erosiona” los márgenes de las empresas textiles, según un reciente informe de la agencia Moody’s. Las firmas defienden sus estrategias y se dicen preparadas para el futuro inmediato, pero el informe y varios expertos consultados ven, en el mejor de los casos, limitadas posibilidades de crecimiento.

“Esperamos que la salud financiera de los minoristas de moda se deteriore en los próximos 18 meses como resultado de un crecimiento macroeconómico reducido en la zona euro y por una débil confianza del consumidor y la incertidumbre que eso conlleva”, afirma la agencia de calificación Moody’s en un informe fechado el pasado 11 de junio. Apunta el documento, firmado por Yasmina Serghini, que el sector textil es “particularmente vulnerable” a un entorno macroeconómico declinante.

Pero no es solo la crisis. La compra de ropa ya no es la prioridad que llegó a ser antes de la Gran Recesión. “En 2008, en España, la compra media anual era de 38 prendas por persona y 10 años después está en 33”, explica Rosa Pilar López, directora del panel de moda y belleza de la consultora Kantar Worldpanel. Según sus datos, en 2005, los españoles gastaron 20.010 millones de euros en vestirse. En 2018, fueron 12.950. También la patronal del comercio textil Acotex registró el año pasado una  caída del negocio del 2,3%.

En Europa no es muy distinto. Los italianos gastaban en 1995 casi un 8% de su renta en ropa y en 2017 apenas llegaba al 6%, según Eurostat. Los franceses han pasado de casi un 6% a menos de un 4%. La media de los países del euro ha caído del algo más de un 6% a menos de un 5%. De hecho, acompaña este inicio con un gráfico en el que se aprecia que las ventas de ropa en España, Francia, Alemania, Reino Unido, Italia y Holanda están en declive desde 2007, con un ligero respingo entre 2014 y 2015.

Los resultados de muchas compañías reflejan esta tendencia. Por poner algunos ejemplos recientes, la irlandesa Primark reportó que sus ventas comparables cayeron en el primer semestre del año, mientras que en España, El Corte Inglés apenas registró el año pasado un avance del 0,2% en el departamento de moda, según los datos publicados hace unos días. Es cierto que inditex aceleró en el primer trimestre, con un salto del 5%, pero venía de firmar en 2018 su ejercicio de menor crecimiento. En cualquier caso, Moody’s señala que empresas con «altos márgenes, fuerte reconocimiento de marca y avanzada capacidad de venta online«, como Inditex, sufrirán menos que aquellas «posicionadas en el segmento mercado de masas», donde sitúa por ejemplo a H&M. 

Nuevos hábitos

¿Dónde se va todo ese dinero que ya no va a la moda? López, como el informe de Moody’s, apunta a cambios de hábito de los consumidores. “Aparte de que la renta disponible es más baja (30.000 euros por hogar y año en 2009 frente a 27.500 en 2017, según el INE), la gente ahora tiene otras prioridades: salir, viajar, ir a restaurantes…”, explica la experta. “Servicios, ocio, vivienda y salud”, apunta, más fríamente, el informe de Moody’s, que prevé que los tiros sigan yendo por ahí. “A corto plazo, veo difícil que vaya a mejor”, remata López.

Salvo milagro, otro factor va a continuar invariablemente cambiante: el clima. “Los del sector textil últimamente parecemos agricultores, siempre mirando al cielo”, ironiza Eduardo Zamácola, director general de la patronal textil Acotex. No hay forma de acertar con el tiempo. La meteorología ha lastrado las cuentas de muchas empresas del sector. H&M parece levantar el vuelo últimamente, después de varios años penando, entre otras cosas, por el tiempo. En los resultados del primer trimestre del ejercicio, Inditex también señalaba que el cielo le había restado ventas.

El desacople con el clima ha dejado en las perchas muchas colecciones, a las que luego hay que dar salida con descuentos, con lo que los márgenes se resienten.Refleja el informe que los inventarios sin vender de las principales empresas son elevados, por lo que pronostica descuentos aún para rato. Pero también las firmas, inmersas en un entorno de feroz competencia, llevan años en una guerra del descuento permanente que limita la rentabilidad. Según Moody’s, con datos de Kantar, el 47% de la ropa se vende en Francia con descuento, frente a un 30% hace una década. “Es insostenible”, clama Zamácola. Pero nadie sabe ponerle freno. Muchas voces en el sector en España reclaman una vuelta a los periodos tradicionales de rebajas, pero nadie termina de ponerle el cascabel al gato.

Otro de los cocos del sector es el comercio electrónico, que en España apenas alcanza el 7,4% de cuota de mercado, pero que países como Reino Unido triplican. Recuerda Moody’s que los márgenes de la venta online son mucho más bajos y que “el cambio hacia un modelo omnicanal y más enfocado a la demanda seguirá pesando en los márgenes” de las empresas. Actores como Inditex, que desde hace años han invertido en tecnología y mejora de la cadena de suministro, parten con ventaja.

Entre las buenas noticias del informe, Zamácola destaca la mayor sensibilidad medioambiental de los compradores de moda, un sector muy contaminante. Mientras Moody’s señala que cargas regulatorias (tasas verdes sobre el transporte) o la preocupación de los consumidores por el entorno pueden pesar en los resultados empresariales, el responsable de Acotex se aferra a lo emocional. “La gente comprará menos ropa de usar y tirar, elegirán ropa de más calidad; los vendedores que vayan a volumen sufrirán, mientras que los que vayan a rentabilidad irán mejor”, augura. “Hay que hacer marca, apostar por lo aspiracional, diferenciarte, el low cost ya ha tenido su momento”, zanja. Fuentes de Tendam, matriz de Cortefiel, apuntan al “fortalecimiento de las marcas” y su “alejamiento del fast fashion” como una de las palancas para la mejora de los márgenes que señala el informe de Moody’s.

Incentivos para fomentar la movilidad eléctrica

El Ayuntamiento de Valladolid ha puesto en marcha una nueva convocatoria de incentivos económicos destinados a empresas de reparto y comerciales con alto impacto en la movilidad de la ciudad para la adquisición de flotas de vehículos eléctricos. La fórmula seguida es la de licitación, en procedimiento abierto y pública concurrencia, para la adhesión a un Acuerdo Marco por el que se retribuye la cesión de datos de uso de los vehículos eléctricos e instalaciones de recarga.

Podrán presentar ofertas a esta licitación las empresas de reparto y última milla o las empresas que cuenten con flotas comerciales con notable impacto en la movilidad de la ciudad. Para concurrir es necesario disponer de un vehículo eléctrico adquirido con posterioridad al 1 de enero de 2019, bien mediante compra o en régimen de leasing o renting, ya sea para sustituir a otro vehículo de la flota o una nueva incorporación. Además, deberán disponer de una instalación privada de recarga asociada al vehículo.

El Ayuntamiento destinará 350.000 euros de fondos exclusivamente municipales para retribuir los servicios de cesión de datos e información que presten los adjudicatarios y que permitirán conocer, mediante la cumplimentación de encuestas y la participación en acciones de información y comunicación, etc., el uso del vehículo y su impacto en la movilidad de la ciudad. Los contratos para prestar estos servicios tendrán una retribución máxima de 6.000 euros (IVA incluido) en el caso de los vehículos eléctricos tipo turismo o superior, y de 2.000 euros, como máximo, en el caso de motos eléctricas, una de las novedades que presenta esta convocatoria respecto a las anteriores.

La dotación económica permitirá conceder un máximo de cincuenta incentivos para coches y furgonetas, y veinticinco para motos, con sus correspondientes infraestructuras de recarga.

El plazo para presentar las ofertas estará abierto hasta las 14:00 horas del 15 de julio de 2019.

Estas ayudas para la compra de vehículos eléctricos son compatibles con el programa de incentivos (link is external) a la movilidad eficiente y sostenible de Programa MOVES lo que redunda en la posibilidad de un importante ahorro en la adquisición de un vehículo eléctrico.

La información obtenida a través de estos contratos es muy valiosa para conocer el impacto y las necesidades de movilidad en la ciudad. Así, los servicios que proporcionen las empresas de reparto -adheridas al Acuerdo Marco- servirán de instrumento de referencia para otras actuaciones relativas a los planes de movilidad urbana en Valladolid, en particular en lo que se refiere a la definición, gestión y ordenación de los sistemas tanto de la logística urbana de mercancías como de los espacios de estacionamiento para un uso del vial urbano y metropolitano de Valladolid más sostenible, eficiente y seguro.

Oficina del Vehículo Eléctrico
vehiculoelectrico@ava.es
Tel.: 983 247 401

http://www.valladolidadelante.es/node/13475

Rebajas de verano

Los consumidores cada vez encuentran menos atractivas las ventas que se llevan a cabo durante la campaña de rebajas. Mientras no se vuelva a la anterior regulación y se elimine el descontrol imperante, será muy difícil que se pueda recuperar el impacto positivo de esta campaña.

Desde la Confederación Española de Comercio creemos que esta campaña de verano va a seguir la tendencia de los últimos períodos de rebajas, con pérdidas en las ventas o crecimientos muy leves, un incremento que estimamos que no superará el 3% interanual

No obstante, entre los comerciantes hay un ligero optimismo ante estas rebajas, con la esperanza de que sirvan para remontar la irregular campaña de primavera – verano, marcada por la inestabilidad política y por la climatología, con bajas temperaturas hasta casi entrado el verano.

En opinión de nuestra organización, las rebajas se mantienen por tradición, pero la falta de regulación hace que se hayan convertido en un período de descuentos más, en el que cada establecimiento puede empezar y terminar el día que más le interese, y poner descuentos más o menos agresivos en función de los márgenes que se puedan permitir.

Tal y como explica Pedro Campo, vicepresidente de la CEC, las rebajas han quedado absolutamente desvirtuadas: “Para agravar aún más la situación, el adelanto de la campaña, especialmente por las grandes firmas y cadenas, empieza a ser ya masivo, no hay ningún tipo de regla, y los grandes perjudicados son, una vez más, los pequeños y medianos comerciantes que se ven empujados a competir como pueden, pero lógicamente en una clara desigualdad”.

En palabras de Pedro Campo, “hoy en día hemos llegado a una situación en la que es casi más complicado encontrar un producto sin descuento que con él”.

Para todo el sector, pero en particular para el pequeño y mediano comercio, es muy difícil mantener una política de descuentos continuados a lo largo de todo el año, con la consecuencia de que los descuentos que se ofrecen finalmente en rebajas no son tan espectaculares como los de hace unos años, con el perjuicio final para el consumidor.

A esta situación se suma el factor climatológico, que influye cada vez más negativamente, en especial en el textil y el calzado. “Los comerciantes se ven obligados a rebajar sus colecciones de verano cuando casi habían empezado a venderlas”. Una situación insostenible que está acabando con la rentabilidad de muchas pymes de comercio.

La situación de caos en lo que concierne a las rebajas es una realidad y desde la CEC consideramos que se debería volver a la regulación anterior a 2012, algo que hemos pedido en repetidas ocasiones al actual Gobierno en funciones, y que esperamos poder retomar en cuanto se forme el nuevo Ejecutivo con la máxima prioridad. No obstante, también consideramos que los períodos regulados de rebajas deben responder a los nuevos hábitos de consumo, adaptando su duración y ajustando sus fechas en función de la climatología.

No podemos olvidar que esta liberalización ha llevado, en última instancia, a situaciones que suponen una desprotección del consumidor. Por este motivo, debe garantizarse que se cumplen todos los requisitos para que las rebajas que se hagan sean auténticas: por ejemplo, que todos los productos rebajados hayan estado previamente a la venta y no sea mercancía expresamente creada para las rebajas, o que los productos estén debidamente etiquetados, con el precio antiguo y el nuevo.