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Los comerciantes prevén un desplome del 50% en las ventas de las rebajas

diariodevalladolid.elmundo.es – LUNES 17/08/2020

Afirman que la campaña de otoño estará marcada por el «miedo y la incertidumbre», aunque confían en la ‘vuelta al cole’ | Sostienen que las iniciativas para fomentar las compras están amortiguando la situación

Los comerciantes apenas están encontrando alivio en las rebajas. De hecho, a pocos días de finalizar la campaña prevén un desplome del 50% de las ventas respecto al mismo periodo de años anteriores. Ante esta situación, la patronal teme que un número importante de tiendas a pie de calle bajen la persiana antes de finalizar el año

Es verdad que ya sospechaban que estos descuentos veraniegos solo iban a servir para dar un respiro temporal, sin embargo, lamentan que ese particular soplo de aire fresco está siendo «insuficiente» para negocios que han estado más de dos meses cerrados, sin ingresos de ninguna clase y con la mercancía para la temporada de primavera en el almacén. 

Ahora encaran un otoño marcado, tal y como aseguran, por el «miedo y la incertidumbre» y conscientes de que no se van a retomar los ritmos normales de actividad hasta pasado más tiempo. Ante este escenario, tiran de optimismo y ponen el foco en la campaña de la ‘vuelta al cole’. Además, piden que se flexibilicen al máximo los ERTE y que estos se extiendan a diciembre para permitir la supervivencia de muchos comercios y evitar mayor destrucción de empleo.

Ávila

«La campaña de rebajas que se inició en los primeros días del mes de julio no está siendo en absoluto el refuerzo promocional que tanto necesitaba el comercio de proximidad en esta nueva normalidad». Así resume Javier Marfull, secretario de la Federación Abulense de Comercio, el balance del periodo estival de descuentos. Y es que, según expone, las expectativas no eran tan halagüeñas como en años anteriores, pero el sector sí tenía confianza en que las rebajas supusiesen un incentivo de atracción al consumo que paliase las «escasísimas ventas» que se realizaron durante el confinamiento. 

En esta línea, insiste en que no están siendo «la tabla de salvación» por varios motivos: riesgos asociados a la acción y compra presencial, menor capacidad de consumo, mayor previsión de gasto, menor capacidad del comercio para la realización de sus promociones y menor alcance de promoción y publicidad de la actividad comercial en la nueva normalidad. Por todo ello, calcula que las pérdidas se sitúan en el 45-55% respecto a campañas anteriores. 

Marfull tiene claro que las perspectivas no son nada halagüeñas para un sector «bastante tocado» por la crisis sanitaria. En este sentido, reclama a las administraciones que no dejen de su mano al comercio, que mueve el 12% del PIB y es capaz de mantener en un porcentaje similar empleo estable. «El comercio no solo es la tienda, tiene asociada una cadena de valor de proveedores, fabricantes, manufactureros, transportes, comerciales, publicitarios… nada desdeñable», subraya.

Burgos

El presidente de la Asociación de Comerciantes del Centro de Burgos, Raúl Martínez, declara que «el coronavirus ha llegado en el peor momento». Y lo argumenta: «Acabábamos de recibir todo lo nuevo y sin haber estrenado la temporada tuvimos que irnos a casa. Es muy lamentable». Por este motivo, calcula que las ventas caerán un 60%.

De cara a los próximos meses solo se atreve a pronunciar la palabra incertidumbre. «La gente tiene miedo a hacer inversiones importantes y que pase lo mismo que en marzo. Si la situación se repite, será la hecatombe». Reconoce que muchos establecimientos ya han cerrado, si bien anticipa que la situación puede complicarse porque ahora mismo las tiendas «están intentando librar la temporada». 

Lamenta que el Ayuntamiento no haya puesto ninguna iniciativa encima de la mesa para impulsar el comercio de proximidad. «Las ayudas son buenas si llegan a tiempo», expone para, a renglón seguido, tirar de refranero popular con el dicho: «Año bisiesto, año siniestro». Si pudiera, admite Martínez, borraría para siempre estos doce meses del disco duro. 

Julián Vesga, vicepresidente de la Federación de Empresarios de Comercio de Burgos, comenta que «el consumo se ha ido reactivando, si bien las ventas han sido inferiores a los años anteriores». «Las actividades –prosigue– se están viendo afectadas de forma dispar según el sector de actividad desarrollada, y en el caso del equipamiento de la persona la recuperación está siendo más lenta, no se ha percibido esa situación de optimismo poscierre que sí se ha notado en otros sectores como el del hogar y mueble». 

León

Javier Menéndez Gayo, presidente de la Asociación Leonesa de Comercio, considera que «las rebajas no están siendo lo esperado». En este sentido, comenta que el consumidor sabe que están preparados con todas las medidas de seguridad desplegadas, pero «la prudencia, las dudas y el puedo esperar porque tengo fondo de armario» le hacen receloso. «Es comprensible, y las ventas no se animan como todos desearíamos». 

Saca en positivo que el consumidor se ha dado cuenta de la importancia que tiene el comercio de proximidad. «En este aislamiento era el único que le daba, junto a los aplausos, vida a los barrios, el único que te recibía con una sonrisa en los labios y dispuesto a ayudarte en lo que necesitaras», reflexiona antes de pedir que las personas apuesten por el consumo desde el kilómetro cero para dar vida a los pueblos y las ciudades. «El Covid-19 nos afecta a todos y es responsabilidad de todos». En esta línea, destaca que invertir en el pequeño comercio es invertir en lo nuestro, en nuestra ciudad, en nuestro barrio y en la salvación de empleos de calidad. 

Menéndez Gayo no se atreve a pronosticar qué pasará en la campaña de otoño porque se desconoce si los rebrotes son la antesala de una situación más complicada. No obstante, deja claro que si hay ‘vuelta al cole’ ahí estarán para ayudar en todo lo que puedan.

«Es un auténtico desastre lo que está ocurriendo, de ahí a que apelemos, en la medida de lo posible, a la responsabilidad personal de cada uno», sentencia. 

El presidente de la Asociación Leonesa de Comercio realiza un balance negativo de 2020, sin embargo, quiere mirar al futuro con esperanza. Para ello, afirma que León necesita «una pensada muy grande, un cambio total en la política empresarial». «El comercio –continúa– es una ficha más en el tablero de la economía local, regional y nacional, pero nadie quiere ‘meterle mano’ porque necesita mucha inversión, protección y concienciación de la importancia que tenemos a pie de calle en esta piel de toro en la que vivimos». 

Palencia

Luis Fernando Tejerina, presidente de la Federación del Comercio Palentino, resume que la situación del comercio en la provincia está «complicada» porque el año arrancó bien, pero el virus paró todo. Cifra la caída de ventas en un 40% y compara los comercios con las terrazas, donde todo se ve muy bien, pero los números no cuadran. 

Por ello, mira al futuro con «miedo e incertidumbre» por los cierres que pueden llegar en cuanto se terminen las ayudas y los comerciantes tengan que hacer frente a todos los pagos aplazados. «Ha habido gente que no ha vuelto. En octubre veremos cómo muchos negocios bajan la persiana y otros ni la llegan a subir», anticipa con resignación y deseando borrar del dietario este año. De igual forma, está apenado porque el Ayuntamiento no ha puesto ni un solo euro para salvar el sector. «Se escudan en decir que no tienen dinero. Hasta los pequeños municipios salen en la televisión local anunciando sus negocios». 

Salamanca

El secretario general de la Asociación de Empresarios Salmantinos del Comercio, Antonio Flórez, expone que la facturación de los comercios durante lo que llevan de rebajas ha caído entre un 25% y un 30% en comparación con el mismo periodo de 2019. Los sectores con más tirón, en su opinión y en vista de los números, son los de equipamiento del hogar, puesto que los ciudadanos pasan más tiempo en casa, y el de tecnología por el incremento del teletrabajo. En el lado contrario se encuentran el sector textil y el de calzado. 

«Agosto ha comenzado más flojo que de costumbre pero se confía en que de cara a septiembre las ventas repunten con la ‘vuelta al cole’», anticipa Flórez antes de incidir en que el consumo no termina de despegar y la confianza del consumidor ha vuelto a descender en julio por la bajada de sus expectativas por la situación actual. 

Ahora, según relata, se está dando salida a todo el stock que se ha acumulado durante los meses de confinamiento con campañas muy potentes, lo que merma los márgenes de beneficio. «Las ventas que se están llevando a cabo se hacen con descuentos muy agresivos porque los comerciantes necesitan eliminar el stock y lo hacen con apenas márgenes de beneficio». 

Una situación a la que se une la caída del turismo y el descenso de desplazamientos de los municipios a la capital. «Se ha registrado un desplome muy importante de turistas, lo que ha hecho que las ventas se estén reduciendo considerablemente». De ahí que las pymes se interesen por la digitalización de cara a compaginar la venta online con la venta física. 

Manifiesta que la campaña de otoño estará marcada por la incertidumbre. Por ello, destaca «el esfuerzo descomunal» que están haciendo los empresarios del sector para luchar por la supervivencia de sus negocios y superar esta situación de excepcionalidad.

«Los comerciantes están siendo todo un ejemplo de responsabilidad social y están dando una lección de disciplina, superación y esfuerzo desde el inicio del confinamiento. Están luchando por mantener el empleo y por favorecer que la recuperación sea rápida», presume. 

Por esta razón, piden al Gobierno que agilice los diferentes trámites para la solicitud de ayudas, bajada de las cotizaciones de la Seguridad Social y de tasas e impuestos, una mejor regulación de la venta online, una apuesta mayor por la formación para la profesionalización del sector o campañas sobre el consumo en el comercio local. 

Segovia

«Esta campaña de rebajas ha ido según lo previsto teniendo en cuenta la situación», señala Juan Francisco Casado de Pablos, gerente de la Agrupación de Comerciantes Segovianos, para, más tarde, comentar que los datos son «preocupantes» porque rondan el 40% menos que el año pasado. «El consumidor está realizando compras menos impulsivas y se atiende a la necesidad cotidiana en términos generales», apostilla. 

De cara a la campaña de otoño, señala que «si la pandemia logra ser controlada y los trabajadores que aún están en ERTE se reincorporan a sus puestos de trabajo es posible que se recupere parte de la actividad perdida. También es posible que parte del presupuesto que los consumidores no han gastado en hostelería y turismo pueda ser captado por el comercio». De momento, avanzan con una campaña de promoción comercial para dar visibilidad a sus escaparates titulada ‘Escaparates en red’, en la que sortean cheques entre todas las compras efectuadas. 

Soria

Víctor Manuel Sánchez de la Federación de Empresarios de Comercio de Soria expone que, a pesar de las pesimistas predicciones que se abrían tras el confinamiento, la campaña de rebajas se mantiene en unos niveles aceptables de público y facturación; eso sí, inferiores a los años anteriores. Y arroja un rayo de esperanza: «El consumo no se ha desplomado». ¿Por qué? A su juicio, por el intenso calor y el ahorro acumulado durante los meses de cuarentena.

«Este periodo es una burbuja o un tiempo de recreo que el público se ha tomado ante la llegada cercana de las vacas flacas». 

Preguntado por cómo se plantea la campaña de otoño, responde que con «incertidumbre» que se refleja en el tamaño de los pedidos de las nuevas colecciones para no aumentar el stock acumulado que ya de por sí es elevado. «Se prevé un otoño complejo una vez que concluya el esparcimiento y relajación de este verano», avanza y agrega que el año no es bueno porque, aunque se ha producido «un repunte importante» no se ha podido recuperar la facturación perdida durante el confinamiento.

Valladolid

Jesús Herreras, presidente de la Federación de Comercio y Servicios de Valladolid (Fecosva), define este 2020 como «un año raro», en el que se paró recién terminadas las rebajas y comenzó de nuevo con rebajas. Promociones que, tal y como admite, no han logrado cerrar en positivo. Todo lo contrario. Estima que la caída de las ventas en las rebajas de verano va a ser del 50%. «Hubo un pequeño repunte los primeros días, pero con las noticias de los rebrotes se ha producido un bajón bastante grande».

Afirma que todo el sector está pasándolo mal, sin embargo, los establecimientos dedicados a eventos todavía peor al cancelarse la mayor parte de las celebraciones.

«Con la reactivación de las comuniones se ha notado un poco que se vendían más prendas». Unos pequeños brotes verdes que no ayudan a avanzar y anticipan un goteo de tiendas que van a cerrar. «Es el peor año desde que tengo uso de razón», lamenta para, a continuación, indicar que los bonos para incentivar el comercio de proximidad están funcionando, sin embargo, «volver a la normalidad va a ser difícil». 

Alejandro García Pellitero, presidente de Avadeco, indica que desde la asociación no están contentos con la campaña de rebajas. Es verdad, puntualiza, que se está vendiendo, si bien los establecimientos lo están haciendo sin margen y solo para recuperar liquidez. En este camino de tender la mano está la campaña que ha puesto en circulación 300.000 euros para generar un millón de euros para mantener la actividad del sector. 

En esta línea, se congratula del buen funcionamiento de los bonos, no obstante, da por perdido el año y augura que 2021 estará marcado por los cierres de negocios. «En otoño no sabemos qué va a pasar. Tenemos que ser sensatos y coherentes y seguir las recomendaciones. Nos jugamos mucho, aparte de la salud, el pan de muchas familias», advierte García Pellitero. 

Zamora

Ángel Hernández, secretario de la Asociación Zamorana de Empresarios del Comercio, sostiene que las rebajas son «muy distintas a las de otros años». En números apunta que la caída ronda el 50%. Por esta razón, no se atreve a hablar de la campaña de otoño. «Estamos muy preocupados, si hay otro confinamiento el comercio va a ser uno de los sectores más afectados»

Para paliar la situación se ha lanzado una campaña para potenciar al comercio con bonos descuento de 15 euros por cada 30 euros de compra. Pueden beneficiarse de esos descuentos los desempleados. Una tabla de salvación a la que quieren agarrarse para salvar «un año complicado y difícil por el coronavirus».