
La Agrupación Vallisoletana de Comercio (Avadeco) inicia una nueva etapa tras la renovación de su Junta Directiva el pasado 5 de marzo, con Jaime Ercilla al frente de la organización. El nuevo presidente toma el relevo de Rafael Monedero con un objetivo claro: reforzar el comercio de proximidad y revertir la pérdida de actividad que viene registrando el sector en los últimos años.
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Ercilla, vinculado al comercio local desde hace más de dos décadas a través de un negocio familiar fundado en 1969, combina la experiencia directa como comerciante con un profundo conocimiento del funcionamiento interno de Avadeco, donde ha formado parte de la directiva desde 2005.
Según ha explicado en una entrevista concedida a El Español de Castilla y León, el sector atraviesa un momento especialmente delicado: “En los últimos cuatro años han crecido un 30% los cierres de locales y han bajado un 35% los autónomos del comercio en Valladolid”, advierte.
Un sector estratégico en transformación
El nuevo presidente subraya que el comercio de proximidad no solo tiene un peso económico, sino también social y urbano. “El comercio local genera empleo, cohesión social y vida en los barrios. Defenderlo es apostar por el modelo de ciudad que queremos”, señala.
Sin embargo, el sector se enfrenta a una transformación profunda marcada por nuevos hábitos de consumo, la digitalización y la creciente competencia de grandes plataformas y cadenas. Esta evolución también se refleja en el cambio de uso de los locales, especialmente en el centro de la ciudad, donde el comercio tradicional ha ido cediendo espacio a franquicias, hostelería y actividades vinculadas al turismo.
Costes al alza y menor margen
Entre los principales problemas que afrontan los comerciantes, Ercilla destaca el incremento de los costes —alquileres, salarios, tasas e impuestos—, junto con una mayor carga burocrática y la reducción de los márgenes comerciales. “Esta situación ha obligado a muchos negocios a cerrar o a replantear su modelo”, explica.
Ante este escenario, Avadeco reclama a las administraciones públicas medidas concretas que permitan garantizar la viabilidad del sector. Entre ellas, ayudas operativas, incentivos fiscales, apoyo a la digitalización y programas de relevo generacional.
Más presencia en la planificación de la ciudad
Uno de los ejes de esta nueva etapa será reforzar el papel del comercio en la toma de decisiones urbanas. “Las políticas de movilidad, urbanismo, turismo o eventos influyen directamente en la actividad comercial. El comercio debe estar presente en esa planificación”, defiende Ercilla.
Asimismo, apuesta por intensificar las campañas de dinamización y promoción del consumo local, especialmente entre el público joven, así como por fortalecer el asociacionismo como herramienta clave para dar voz al sector.
Un futuro que pasa por la adaptación
Pese a las dificultades, el presidente de Avadeco se muestra moderadamente optimista. Considera que el comercio de proximidad tiene futuro si es capaz de adaptarse, especializarse y ofrecer un valor diferencial basado en la cercanía, el servicio y la calidad.
“Valladolid cuenta con un comercio con tradición y talento. El reto es evolucionar sin perder esa esencia”, concluye.
Con esta nueva presidencia, Avadeco se marca como prioridad frenar la pérdida de tejido comercial y consolidar un modelo de ciudad donde el comercio local siga siendo un elemento clave de su identidad y dinamismo.
