
La 59ª Feria del Libro de Valladolid ha cerrado sus puertas con el homenaje al escritor vallisoletano Gustavo Martín Garzo como acto final de diez días que han reunido a miles de visitantes en la Plaza Mayor. El alcalde Jesús Julio Carnero calificó la cita de «edición redonda» y destacó la elevada participación registrada en los 55 expositores y en el centenar largo de actividades programadas, muchas de ellas dirigidas al público infantil.
Martín Garzo agradeció el reconocimiento de la Feria y, de manera especial, el de los libreros de la ciudad, a quienes definió como una figura «absolutamente esencial» en el mundo del libro: los profesionales que hacen posible que los autores lleguen a sus lectores y que trabajan cada día desde sus establecimientos para transmitir el valor de la lectura. Para el escritor, librerías y bibliotecas son auténticos «almacenes de sueños», espacios donde se conservan las historias y experiencias de generaciones enteras a la espera de nuevos lectores.
En su discurso, el autor defendió que leer es mucho más que adquirir conocimientos: es ampliar la mirada, alimentar la imaginación y explorar nuevas formas de entender el mundo. Reivindicó también la lectura en la infancia como garantía de futuro para la literatura y cerró su intervención con una reflexión de Italo Calvino sobre la capacidad de los libros para reconocer, incluso en los momentos difíciles, aquello que merece ser preservado.
El acto de clausura contó con la presencia del alcalde, Jesús Julio Carnero; la teniente de alcalde, Irene Carvajal; y la viceconsejera de Cultura de la Junta de Castilla y León, Mar Sancho. El Ayuntamiento ya trabaja en la próxima edición de la Feria del Libro de Valladolid.
